Lo más efímero que puedas llegar a comprender es aquello que te haga pensar que hay un verano sin sol, lleno de oscuras nubosidades llenas de flechas que hieren a cada uno que las ve, aquellos que quieren poseerlo, sin temor al tiempo, cuyo fin es tan oculto que ni él sabe su pesar.
Llega ese invierno lleno de sol, despertando cada día con el derritiendo pensamientos aciagos llenos de soledad y tristeza. Se libera el polen de las flores noctámbulas, que traen al ambiente sensación de luz.
Pos último está la senda entre la mitad del sol y la oscuridad, en donde anduvimos tantos años sin llegar a quemarnos pero tampoco sin luz, sin arriesgar por ver las flores