Las creencia de la
marcha tras la despedida solo es alimentada con fragua del anhelo, de querer
lo imposible, en el olvido de la idea siempre hay una puerta aquella que da
acceso al todo.. y al nada. No es mas que un espejismo de dos almas perdidas y
rotas que se buscan
En el mar surcan navíos
de gran envergadura, sin embargo quiebran con las tenebrosas tormentas que los
atraviesan, y es ahí cuando surge la idea de un gran apaciguador, que antaño
resultó herido en batallas sin armas,
pero aquellas en la que la muerte es más dolorosa, pues la vives hasta
fortalecerse de aquello que te hirió
Como Ulises tardaste en
llegar, mas nunca dejaste de ver el final, aquel que te dio fuerzas para
continuar, el paso fue estrecho y con perdidas, las fuerzas flaquearon, incluso
te desviaste, el tiempo pone a todos en su lugar, por ello te levantaste del
suelo, miraste como igual a aquello que te hirió
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