Acercándonos al sol estamos,
oímos la melodía del medio día, haciendo coros con el el principio de la
historia, tomamos color oro igual que los rayos de aquel astro que nos
ilumina y nos muestra el camino, sigue sonando la melodía con un tono más bajo,
anunciándonos que ya no nos mostrará el camino, el silencio se se hace eterno
cuanto más nos acercamos al sol, nos depara un nuevo camino, un nuevo viaje en
el que debemos encontrar esa melodía que nos apacigüe, que nos llene de vida
otra vez. El mar calma a toda fiera menos a ella misma al igual que un pincel
forma un lienzo.
Nunca dejaremos de ver la oscuridad pero tampoco
la luz, pues eso lo que nos dice que estamos vivos, un pozo de sentimientos
arduos y complejos que nos llevaran a lo más grande si es lo que deseamos,
nunca dejes de mirar a la oscuridad para ir a la luz.
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