lunes, 15 de mayo de 2017

Velocidad de descarrilamiento

Sombras de abismos crecen, se acercan con fulgor para causar terror, sin querer ser la luz que nos hace vivir, sentir amar. Tal es la velocidad de descarrilamiento que no da tiempo a asegurarse a la tierra, de ella crecerán esos vástagos recuerdos del día final. tormentas, marejadas, ciclones y huracanes convergen en el punto de la apoteosis final que una vez más inundara sótanos y recovecos aún más escondidos que la ciudad perdida.

Los ciudadanos preguntarán como achicar tal cantidad de terror que vaga por las calles sin ton ni son, apedreando las esperanzas, de aquel día que causó la gran devastación de la tan venerada población, que yacía al lado del muro esperando una oración.

1 comentario:

  1. A veces el tiempo eterno esconde el pasar de los segundos, aquellos donde se perdieron las oscuras noches, donde los conocidos se convierten en nuevos extraños. Otras veces sólo cubre los incómodos silencios que creamos al olvidar como conversar. Existe la posibilidad incluso de que se formase con algo efímero. Y aún así nunca entenderlo.

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